
En un sitio muy lejos, muy lejos...
(bueno, lo más lejos que se podía ir con el Micro-coche :))
Con unas playas espectaculares. Y solecito
(He vuelto morena para atestiguarlo. En realidad, solo la cara. Pero ya es bastante!)
Y... y que se está muy bien de vacaciones!!!
(Aysh, si me hubiera llevado a los gatos,
- y una ducha decente, con plato y agua caliente, llamadme burguesa -
no sé si vuelvo...)
Estos días:
* Me he comprado, empezado y terminado el último libro de Harry Potter (Lo he disfrutado. Y no añadiré nada más :))
* He tenido mi último examen de un curso que empecé en Octubre y acaba de terminar. Lo que me deja nuevo tiempo libre (que no voy a tardar nada en llenar)
* Mi gigantesco microondas dejó de funcionar (creo que había completado su ciclo vital. ¿Seis años son muchos o pocos para un microondas?)
* Me he comprado un microondas nuevo, más pequeño y bastante mono.
* Hemos pintado y redecorado la oficina donde trabajo. Si dentro de poco conseguimos otro ordenador, para dejar de hacer turnos, seré casi completamente feliz!
* He estado fantaseando con viajar en Semana Santa (y puede que se materialice, aunque de momento no digo nada)
Creo que alguna vez ya lo he mencionado así de pasada, pero comparto vida y piso con dos gatos, Gatote y Gatita. Con ellos tengo ese tipo de relación enfermiza, dependiente y de amor abosolutamente incondicional (por mi parte), que solo otr* amante de los gatos puede entender.
Gatote quería mucho al Titular, de hecho cuando el Titular se fue de casa tuvo una pequeña depresión, estaba pocho, no comía y se pasaba el día escondido (con unos remordimientos gigantescos por mi parte, claro)
Gatita siempre me ha querido más a mí.
Pero no de la forma en que le quiere a Él.
Fue conocerse, y flechazo instantáneo por ambas partes. Él nunca ha tenido bichos en casa y puestos a gustarle, como la mayoría de los hombres prefiere los perros. Gatote le miró con el ojo torcido el primer día que vino a casa (recordad que Gatote quería mucho al Titular). Pero Gatita se enamoró locamente. Y Él de Ella.
Y la cosa ha ido a más, a más... de manera que esta gata a veces monta unas demostraciones afectuosas erótico-festivas que ruborizan a cualquiera!!
Llega Él a casa, y ella se le refrota con todo el cuerpo. Le coge la mano entre sus patitas, frota su cara contra su barbilla... le da besitos en la cara, se acurruca en su pecho... le da maulliditos suaves...
En fin, es casi antropofilia!!
Él me asegura que no hay nada serio entre ellos. Pero creo que no voy a perderles de vista.
Por si acaso :P